sábado, marzo 22, 2008

Mutaciones Contemporáneas de la Modernidad: PHILLIP JOHNSON Y EL RETROCESO AL ESTILISMO.

 

Empiezo ahora una serie de escritos bajo el título de "Mutaciones Contemporáneas de la Modernidad", a través de las cuales pretendo analizar los eventos o personajes puntuales que alteraron el curso original que aquel modernismo vanguardista de entre guerra se había planteado.

Cabe resaltar que en las corrientes de pensamiento y en las corrientes artísticas ( y por ende, en la arquitectónica) suelen siempre aparecer este tipo de mutaciones,  tal como se dan entre los seres vivos.  Dichas mutaciones cumplen con la función de adaptar -en este caso- al artista y su arte dentro del medio.  El artista se adapta a su medio, tal como lo planteara Darwin con las especies;  pero una buena adaptación no necesariamente significa una mejoría.  En algunos casos,  la adaptación implica acomodarse a un ambiente desmejorado, involucionado o retrógrado.  A diferencia de los demás artistas,  los arquitectos tenemos aún la responsabilidad y el privilegio de solucionar esas pequeñas complicaciones de la vida cotidiana,  que acumuladas son las causantes de las civilizaciones estressadas  y cansadas,  donde vivimos hoy.

Dejo dicho esto para compartir mi opinión y para invitar a la reflexión a los que nos ganamos la vida plasmando sobre el papel el futuro material de un sitio;  para que retomemos la responsabilidad de desenredar nuestras respectivas localidades.

 

PHILLIP JOHNSON: EL REGRESO A LA MENTALIDAD ESTILISTA.

phillip johnson 02

No cabe duda que Phillip Johnson fue durante su larga vida de arquitecto,  un permanente buscador del restablecimiento de la mentalidad estilística en la arquitectura.  Esta afirmación no sólo se basa en su papel como el "autor intelectual" del Estilo Internacional (aún no me explico cómo pudo contar con el apoyo de Mies van de Rohe);  sino en su ferviente apoyo a los movimientos arquitectónicos posteriores, que se fundamentase más en la forma y en la imagen que en el manejo del espacio: el postmodernismo y el deconstructivismo.  En esas tres facetas, el arquitecto se va en contra de las bases fundamentales de la modernidad.

Irónicamente,  Johnson pasa a trascender en la palestra de la arquitectura americana por dos acciones muy consideradas como dignas de un modernista: la catalogación pública a Frank Lloyd Wright (en ese entonces, el abanderado de la línea conservadora de la arquitectura contemporánea) como "el mejor arquitecto del Siglo XIX";  y  su popular "Glass House" en New Canaan.

Una de las grandes capacidades de Phillip Johnson fue su manejo de la palabra.  Este arquitecto pasa más a la posteridad por lo dicho y escrito que por lo diseñado o construido.  No olvidemos que empezó su carrera no como arquitecto,  sino como crítico de arquitectura,  sin título profesional de arquitecto;  lo cual es semejante a ser un comentarista deportivo que no ha tocado jamás un balón de fútbol.

El gran aporte de la arquitectura moderna a la Humanidad es ese gigantesco traspaso de su esencia de lo figurativo a lo abstracto;  de "tallar la materia" a "tallar el espacio",  como dice Juan Antonio Cortés, en su libro "Lecciones de Equilibrio".  Johnson se van en contra de tal premisa. 

glasshouse

La editorial Gustavo Gili tiene una publicación antigua,  recopilatoria de los artículos más importantes que escribiera Johnson sobre el mal llamado "Estilo Internacional" [apenas encuentre el ejemplar que tengo en mi estudio, prometo poner su título en este post].  En ellos se aprecia como las obras arquitectónicas del momento son valoradas,  no en base a su manejo del espacio o la luz,  sino sobre suposiciones estilísticas figurativas;  como la distancia entre las fachadas y las columnas,  el dimensionamiento de los vidrios, el vínculo entre éstos y las losas, etc.  Es decir,  Phillip Johnson logró de manera subliminal una grave asignatura: le enseñó a la colectividad americana a valorar la arquitectura moderna de manera figurativa y no abstracta;  convirtió a las fachadas de vidrio y a las columnas metálicas en elementos dignos para un apéndice al libro de Vignola.  El espacio y su reciente valoración comenzaron entonces a quedar rezagados.

Insisto, y ahora sin paréntesis: aún no me explico cómo pudo este hombre contar con el apoyo de Mies van der Rohe o Walter Gropiuos.

Irónicamente,  esa visión del "Estilo Internacional" que profesaba Johnson, rígida en sus normas,  es la que empuja al surgimiento de la postmodernidad. La liberación de las normas estaba en la recuperación de las imágenes clásicas, ajenas al Estilo Internacional y en capacidad de ser reinterpretadas por el uso de nuevos materiales y nuevas tipologías.  Eso es lo que mata a la "tendencia arquitectónica" que originara Johnson.

Sin embargo, el arquitecto no tuvo ningún reparo en cambiarse de camiseta y transformarse en el nuevo predicador del postmodernismo.  Tal movimiento resulta comprensible y hasta obvio, si nos percatamos en la dependencia mental que tiene Johnson sobre la imagen.  El "Estilo Internacional" era la forma conceptual con la que él le atribuía características figurativas al abstracto espacio de la arquitectura contemporánea.

Al postmodernismo le vino el deconstructivismo,  un movimiento que naciera de una exhibición que organizara Johnson en el MOMA, resaltando la arquitectura de la entonces joven vanguardia. EL nombre de "deconstructivistas" nace del mismo Johnson,  quien veía una evocación romántica del constructivismo soviético en las obras de Morphosis,  Frank Gehry, Zaha Hadid, Bernard Tshumi, y demás exponentes.  Ciertamente,  los deconstructivistas continúan con la búsqueda del diseño libre que empezaran los postmodernistas.  Sin embargo,  los deconstructivistas dejan a un lado la caricaturización de lo clásico, y optan por explorar con los materiales que usaran los modernistas: el metal, el vidrio y el hormigón.  Sin embargo,  el espacio sigue relegado en esta tendencia,  pues los deconstructivistas siguen pendientes de la imagen.  Les urge que sus obras den una impresión de complejidad.  El espacio se ve sometido al capricho de la materia nuevamente ... y eso -nuevamente- gracias a Phillip Johnson.

Dicho esto, podemos entender las consecuencias de la obra de Johnson.  Se vanalizaron los primeros logros de la arquitectura contemporánea, convirtiéndola en algo normado visualmente;  manejando la arquitectura como una moda.

 

¡Cuán diferentes serían las cosas hoy, si no fuera por Phillip!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy interesante este artículo. Nunca había entendido del todo el valor de Phillip Johnson, siempre había pensado que era un aprovechado de las ideas de los demás y según cuentas es más un catalizador. O eso parece. Fue el primero que unificó el Estilo Internacional y el primero que lo desechó. Lo que sí parece es que entendió perfectamente la mentalidad norteamericana, verdad?. Estudié su libro de el Estilo Internacional y no comprendía porqué se empeñaba en traducir los avatares técnicos de los edificios. Muy aguda esa observación.
Sin embargo como arquitecto tiene obras atroces como las torres KIO de Madrid. O el complejo de Pittsburgh, el cual me parece de los edificios más tétricos y oscurantistas que yo he conocido (sólo por imágenes)

Anónimo dijo...

Hay una gran confusión en el manejo de los conceptos. Antes de escribir una disertación así hay que ser riguroso con los términos manejados, al designar los movimientos o corrientes. En otro caso rezuma un conocimiento muy superficial, de libro de texto...

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